¿Cualquiera puede ser hipnotizado?

Si, pero solamente si desea serlo. La motivación es esencial. La única condición es que desee ser hipnotizado (o por lo menos que permita que ello ocurra) y que además comprenda lo que tiene que hacer para alcanzar el estado hipnótico. El grado de alcance, sin embargo, varía de persona a persona. Los estados de trance son un aprendizaje que mejora con el entrenamiento. Por eso decimos que cada uno realiza su propia hipnosis. Muchos pacientes que acuden a terapia por un problema en particular, utilizan luego la autohipnosis para controlar su ansiedad, estrés o insomnio.

¿Voy a tener control y estar consciente de lo que pasa en la sesión?

Sí, todo el tiempo. La hipnosis no es control mental; si así lo fuera no seria una práctica médica aceptada. Usted no estará ni “dormido” ni “ido” ni perderá la conciencia en ningún momento. Usted estará en un estado alternativo de conciencia en el cual su atención está concentrada de manera muy clara en aquello que quiere ver. En ese estado, aumenta varias veces su capacidad de recordar. En todo momento escuchará lo que se dice. Nada ocurre sin su consentimiento. A la par que su cuerpo está extremadamente relajado, su mente tiene el control absoluto de la situación.

¿Qué pasa si no puedo ser hipnotizado?

Sólo una pequeña minoría de las personas que acuden a una sesión pueden tener dificultades para entrar en trance. Según mi experiencia esto se debe a dos factores:

a) Aquellos que cómo dijimos antes no desean ser hipnotizados (y tal vez intentan probarse a sí mismos que no pueden serlo). La solución es poner en claro la motivación desde el primer momento. La propia sesión terapéutica no es un escenario que uno pueda mirar desde afuera.

b) Quienes no consiguen relajarse o al menos dejarse ir para vivir la experiencia, tal vez por miedo a perder el control (lo cual, como vimos, no es más que es un concepto erróneo de lo que es la Hipnosis Clínica). En la mayoría de estos casos se trata de las resistencias lógicas ante lo desconocido. Un poco de práctica previa al trabajo hipnótico suele brindarles la seguridad necesaria.

¿Qué se siente al estar en trance?

El estado de trance es una vivencia personal e intransferible; pero de acuerdo a mi propia experiencia y al relato de mis pacientes usted probablemente sentirá algunas -o muchas- de las siguiente cosas:

1. Siente que sus músculos están muy relajados.
2. Aleteo de párpados al entrar o salir del trance.
3. Una tranquilidad y paz mental muy grande.
4. Una sensación general de somnolencia, como si estuviera por dormirse.
5. Los párpados suelen volverse muy pesados (como si tuviera que hacer un esfuerzo extremo para levantarlos o directamente no tuviera deseos de abrirlos).
6. El tener los párpados abiertos sin pestañar provoca escozor y el consiguiente deseo imperioso de cerrarlos.
7. Los ojos pueden lagrimear al estar cerrados por la gran relajación de los músculos oculares.
8. Los músculos de mandíbula se relajan.
9. Uno deja de apretar los dientes.
10. La lengua se afloja y adopta una posición natural. (Cuando uno está tenso, la lengua sube).

11. Se humedece la comisura de los labios.
12. Sequedad en la boca.
13. Deseos de rascarse, pero no está seguro si hacerlo.
14. Como un tic o un movimiento automático en alguna parte del cuerpo.
15. Euforia (estado de bienestar).
16. Hormigueo o adormecimiento en alguna parte del cuerpo.
17. Sensación de pesadez en alguna parte o en todo el cuerpo.
18. Deseos de sonreír, reírse o llorar.
19. Siente que el cuerpo se vuelve más cálido o más frío.
20. Sensación de libertad personal o despreocupación.

21. Distorsión del tiempo (sensación de que ha pasado mucho más o mucho menos tiempo del que realmente ha transcurrido).
22. Siente que su voz suena más baja, o más fuerte.
23. La sensación de dejarse ir, como cuando uno se está por dormir.
24. Aparición ocasional de imágenes repentinas.
25. Sensación de ser muy liviano.
26. Sensación de estar flotando.
27. Sensación de desapego corporal, como si el cuerpo no estuviera allí.

¿Cuanto voy a recordar?

Recordará todo; con ello quiero decir: todo lo que su experiencia se lo permita y todo lo que necesite recordar. Hay que tomar en cuenta que, a diferencia de la terapias tradicionales, los pacientes reciben en cada sesión una gran cantidad de información, por lo que su mente subconsciente puede tardar días, semanas y hasta meses en procesarlo. Generalmente les digo a mis pacientes que escriban lo que han experimentado, eso ayuda a retener los pequeños detalles que de otra manera pueden pasar inadvertidos. Cuanto más conoce de usted mismo, más rápido se solucionan las cosas.

¿Qué tan profundo voy a entrar?

La profundidad del estado hipnótico es una idea que solía ser muy importante en el pasado, pero actualmente la comunidad de profesionales ha llegado a la conclusión que entrar o no en trance profundo tiene poco que ver con los resultados. Los europeos suelen trabajar con trances más profundos en promedio que los norteamericanos. Mi experiencia me dice que los pacientes luego de la segunda o tercera sesión alcanzan un estado tan profundo como el que requieran para elaborar sus problemas. Aquí se nota que la entrada en trance es una habilidad, y cómo toda habilidad mejora con la práctica.

¿Cuál es la diferencia entre Hipnosis e Hipnoterapia?

Como ustedes sabrán, la hipnosis ha existido y se ha practicado en todas las culturas por miles de años -ya sea con fines curativos o rituales-. Consiste en que la persona cambie momentáneamente su realidad psíquica con el fin de abrir las compuertas al potencial autoreparador que toda mente posee. La Hipnoterapia es una forma de psicoterapia que, mediante técnicas estandarizadas y probadas, usa el poder natural de la hipnosis para aliviar síntomas y cambiar conductas que desee abandonar. No requiere drogas ni medicamentos. Es sana. No es adictiva ni genera efectos secundarios indeseables.

¿Es la hipnosis adecuada para los chicos?

Sí, generalmente a partir de los seis años, dado que ya poseen la capacidad de comprender lo que se les dice, son inteligentes e imaginativos. Los chicos pueden beneficiarse con la relajación. En 1981 la auto hipnosis fue incorporada a la curricula escolar en Suecia.

¿Me tocará el terapeuta?

Algunos terapeutas, no todos, pueden tocarle -con su permiso- la muñeca, el hombro, la nuca o la frente. Realizan esto para testear si usted está adecuadamente relajado o para ayudarlo a entrar en un trance más profundo. Salvo esta forma de contacto, el terapeuta no tiene nada que hacer tocándole. La gran mayoría de los terapeutas son éticos, y las transgresiones son raras. Pero, en caso de tener alguna divergencia con lo que ocurre en sus sesiones, debería reportar lo sucedido a la asociación profesional de la que su terapeuta es miembro.

¿No es, de alguna manera, el Hipnoterapia una terapia anti- Cristiana?

De acuerdo a la Nueva Enciclopedia Católica, la Iglesia Católica siente que “la hipnosis es lícita, si es usada con propósitos lícitos.” Por otra parte, de acuerdo a mi experiencia como psicoanalista e hipnoterapeuta, la terapia no ha interferido con las prácticas religiosas de mis pacientes ni tampoco ha menguado su fe.

¿Los comportamientos extraños que vemos en los escenarios son debidos a que los participantes han sido hipnotizados?

Este es un punto interesante, ya que si nos basáramos en el relato posterior de los participantes del show estaríamos tentados a pensar que sí. Si embargo, estudios de laboratorio en las que se comparan, en situaciones similares, sujetos en estado “hipnótico” y “no-hipnótico” demuestran que los sujetos no hipnotizados evidencian en el escenario un grado de respuesta, conformidad y participación aún mayor. (Coe et al 1972, Levitt et al 1975, O´Brien & Rabuck 1976, Orne y Evans, 1965).

Estos científicos concluyen que la gente se asombra de lo que son capaz de hacer en un escenario. Al darse cuenta de lo “inusual” de su comportamiento se ven obligados a buscar una explicación. Y la explicación que tienen a mano suele ser: porque fui “hipnotizado”.

En síntesis, “la hipnosis se considera solamente como un fenómeno psicológico natural y todo lo que ocurre en estado hipnótico ocurre también en estado de vigilia”. (Collins- Anestesiología).

La hipnosis es una práctica médico-psicológica, y la hipnosis teatral es el empleo del método con fines de charlatanería. La pérdida control, al igual que la pérdida de la conciencia, son mitos populares sin basamento científico alguno.


¿Me veré influenciado a decir cosas privadas que no deseo decir?

No, no dirá nada que no piense que es aceptable decir. Si le fuera pedido responder a algo que siente que ofende sus valores pueden ocurrir dos cosas: que rechace el pedido o que salga directamente del trance hipnótico.

Creo que soy demasiado “racional”, ¿no funcionaría mejor esta terapia con personas más “emocionales”?

No, en la práctica es indistinto dado que en el establecimiento del fenómeno hipnótico participan tanto la aspectos directos ( ligados a la palabra) como indirectos (mecanismos fisiológicos).

¿Podría quedarme en estado de trance, y no salir?

Usted puede interrumpir el estado de trance en cualquier momento que lo desee.
Es su decisión entrar en trance, y siempre tiene la opción de elegir salir. En el hipotético caso de que fuera dejado en ese estado por su terapeuta, se despertaría por sí mismo, o bien entraría en un sueño natural del que retornaría confortablemente a la conciencia plena al poco tiempo.

¿Cuántas sesiones harán falta?

Depende en gran parte de la naturaleza de los problemas. Siempre es fundamental realizar una entrevista previa para conocerle, evaluar el problema, sus necesidades y realizar las pruebas de receptividad hipnótica para saber cómo funcionará la técnica en su caso. Generalmente, luego de este diagnóstico inicial siempre propongo un número de sesiones estimativas (en número de 5 a 10) para alcanzar los objetivos acordados.

¿Cuánto dura cada sesión?

La duración de la sesión, y por lo tanto el costo total, depende de su nivel de receptividad hipnótica y del tipo de técnica que tengamos que utilizar para abordar el problema. Por lo general, los tiempos varían entre cincuenta minutos y dos horas.

¿Todos pueden beneficiarse con esta forma de terapia?

Todos, excepto los pacientes psiquiátricos y aquellos que padecen epilepsia.

¿Es la Hipnoterapia más costosa que las terapias comunes?

No, en medida alguna. El costo de la entrevista y la hora de sesión terapéutica guarda relación con que suele cobrarse en otros tipos de terapias reconocidas. Además las sesiones en idioma inglés tienen también el mismo costo.